2026 Documento institucional
Declaración de Principios del Partido Libertario de Chile
Chile necesita volver a creer en sí mismo
Creemos que Chile puede volver a ser una tierra de oportunidades.
Un país donde el esfuerzo sea recompensado. Donde las familias puedan progresar con tranquilidad. Donde los jóvenes puedan construir su futuro sin tener que abandonar su patria. Donde las regiones puedan desarrollar todo su potencial. Donde los ciudadanos vivan seguros y donde la ley proteja por igual a todos.
Creemos que los chilenos merecen algo mejor que el estancamiento, la burocracia, la inseguridad y los privilegios.
Merecen la oportunidad de construir una vida digna mediante su trabajo, su creatividad y su esfuerzo.
Porque la verdadera riqueza de una nación no son sus gobiernos ni sus burocracias.
La verdadera riqueza de Chile son sus personas.
Son millones de hombres y mujeres que cada día trabajan, emprenden, estudian, ahorran, cuidan a sus familias, levantan negocios, desarrollan ideas y buscan resolver los problemas de su comunidad.
Son ellos quienes construyen el país.
No los políticos.No los burócratas.No los grupos de interés.
La historia del progreso humano es la historia de personas comunes que hicieron cosas extraordinarias.
Cada avance que mejora nuestra calidad de vida existe porque alguien identificó una necesidad y encontró una solución.
Alguien descubrió una nueva herramienta.Alguien creó una nueva empresa.Alguien desarrolló una nueva tecnología.Alguien encontró una forma más eficiente de producir alimentos, transportar bienes, construir viviendas o sanar enfermedades.
Por eso afirmamos que la fuerza más poderosa para transformar la sociedad no es el poder político.
Es la creatividad humana.
Es la capacidad emprendedora presente en cada persona.
La función empresarial: el motor del progreso humano
Creemos que todo ser humano posee una capacidad emprendedora.
Entendemos el emprendimiento en su sentido más amplio y profundo.
No se trata únicamente de crear empresas.
Se trata de actuar empresarialmente.
Se trata de descubrir oportunidades donde otros ven obstáculos.
Se trata de encontrar soluciones donde otros solo ven problemas.
Se trata de utilizar el conocimiento, la creatividad y el esfuerzo para mejorar la vida de otras personas.
El agricultor que produce más alimentos.La madre que organiza un pequeño negocio familiar.El trabajador que aprende nuevas habilidades.El comerciante que atiende mejor a sus clientes.El profesional que desarrolla una innovación.El investigador que descubre una nueva solución.
Todos ellos actúan empresarialmente.
Y cuando tienen éxito, no lo hacen porque perjudiquen a otros.
Tienen éxito porque logran servir mejor a otros.
La prosperidad surge cuando millones de personas encuentran formas de hacer la vida de sus semejantes más fácil, más segura, más saludable, más cómoda y más llena de oportunidades.
Por eso creemos que el crecimiento económico no consiste simplemente en producir más.
Consiste en ampliar permanentemente las soluciones disponibles para los problemas humanos.
Una sociedad progresa cuando las personas son libres para crear valor para los demás.
La dignidad humana y los derechos naturales
La dignidad humana es intrínseca a toda persona y constituye el fundamento de sus derechos naturales.
El Estado no los concede ni los crea; debe limitarse a reconocerlos y garantizar su protección.
El ser humano tiene derechos naturales debido a su dignidad como tal.
Instituciones para el progreso y no para el privilegio
Las naciones prosperan cuando sus instituciones liberan la creatividad de sus ciudadanos.
Y se estancan cuando las instituciones protegen privilegios y concentran poder.
Las buenas instituciones son aquellas que permiten que cualquier persona pueda progresar mediante el mérito, el trabajo y la innovación.
Por eso defendemos:
- La igualdad ante la ley.
- La propiedad privada.
- La libertad de emprender.
- La libertad de trabajar.
- La libertad de intercambiar.
- La estabilidad monetaria.
- La responsabilidad fiscal.
- La libre competencia.
- La apertura al mundo.
- El respeto irrestricto a los contratos.
Estas instituciones permiten que millones de personas coordinen sus esfuerzos pacíficamente para generar prosperidad compartida.
Por el contrario, cuando el poder político reemplaza las decisiones de las personas por decisiones burocráticas, las oportunidades disminuyen, la innovación se frena y la movilidad social se debilita.
La propiedad privada protege especialmente a quienes tienen menos
La propiedad privada no es un privilegio.
Es una herramienta de progreso.
Es la seguridad de que el fruto del esfuerzo pertenece a quien lo genera.
Es la posibilidad de ahorrar para comprar una vivienda.De invertir en un negocio.De construir un patrimonio familiar.De planificar el futuro.
Los sectores más vulnerables necesitan derechos de propiedad sólidos incluso más que los sectores acomodados.
Quien posee poco necesita la certeza de que nadie podrá arrebatarle arbitrariamente aquello que ha conseguido con sacrificio.
Por eso defendemos una sociedad donde el esfuerzo honesto sea protegido y respetado.
La seguridad es una condición de la libertad
No existe libertad cuando las familias viven con miedo.
No existe libertad cuando los barrios están controlados por delincuentes.
No existe libertad cuando el crimen organizado amenaza la vida cotidiana de los ciudadanos honestos.
La primera obligación del Estado es proteger a las personas.
Proteger sus vidas.Proteger sus familias.Proteger sus bienes.Proteger su libertad.
La delincuencia constituye una de las formas más crueles de confiscación, porque destruye el fruto del trabajo y siembra el temor en las comunidades.
Por ello creemos en un Estado firme contra el crimen, fuerte para defender a los ciudadanos honestos y eficaz para garantizar el imperio de la ley.
Menos centralismo, más poder para las personas y las regiones
Así como la competencia mejora los bienes y servicios, también mejora las instituciones.
Creemos que las regiones, comunas y comunidades locales deben tener más autonomía para resolver sus propios desafíos.
Las decisiones deben tomarse lo más cerca posible de las personas afectadas por ellas.
Chile necesita confiar más en sus regiones.
Necesita liberar el talento de sus comunidades.
Necesita permitir que las soluciones surjan desde abajo y no únicamente desde Santiago.
La descentralización fortalece la responsabilidad política, acerca el poder a los ciudadanos y favorece la innovación institucional.
Un Estado limitado para una sociedad fuerte
El Estado cumple una función esencial.
Debe garantizar seguridad, justicia, igualdad ante la ley y protección de los derechos fundamentales.
Pero una sociedad fuerte no se construye desde los ministerios.
Se construye desde las familias, las comunidades, las empresas, los trabajadores, los emprendedores, las organizaciones sociales y los ciudadanos libres.
El mejor gobierno no es el que controla más aspectos de la vida de las personas.
Es el que crea las condiciones para que las personas puedan desarrollar plenamente su potencial.
Queremos un Estado que sea árbitro y no jugador.
Un Estado al servicio de los ciudadanos.No ciudadanos al servicio del Estado.
Chile Nuestro compromiso
Nuestro compromiso con Chile
Creemos en Chile.Creemos en sus trabajadores.Creemos en sus emprendedores.Creemos en sus familias.Creemos en sus jóvenes.Creemos en sus regiones.Creemos en quienes cada día se esfuerzan por salir adelante.
Nuestro proyecto político no busca beneficiar a grupos privilegiados.
Busca abrir oportunidades para todos.
Busca construir una sociedad donde el éxito dependa del mérito y no de los contactos.
Donde la ley sea igual para todos.Donde la seguridad permita vivir en paz.Donde el trabajo permita progresar.Donde el ahorro permita construir un futuro.Donde la libertad permita soñar.
Porque cuando las personas son libres para crear, innovar, emprender y cooperar, toda la sociedad prospera.
Y cuando una nación libera plenamente la energía creadora de su pueblo, no existen límites para lo que puede alcanzar.
Chile no será grande por el tamaño de su Estado.
Chile será grande por la grandeza de sus ciudadanos.
Y nuestro compromiso es construir un país donde cada persona tenga la libertad, la seguridad y la oportunidad de alcanzar su máximo potencial.
